Repatriación del cuerpo: los trámites en orden

Llevar a un ser querido a casa suele ser lo último que se puede hacer por él. También es el trámite más pesado: dos países, varias administraciones y plazos cortos.

Lo esencial

Para repatriar un cuerpo hace falta una funeraria habilitada para traslados internacionales, la autorización de las autoridades de ambos países, un ataúd hermético para el avión y una aerolínea que acepte este transporte. Avise al consulado del país del entierro desde el primer día y compruebe los seguros antes de pagar.

Los trámites, en orden

  1. 01

    Elegir una funeraria habilitada para traslados internacionales

    No todas lo están. Coordina los cuidados, el ataúd, las autorizaciones y el transporte: elegirla primero evita rehacerlo todo.

  2. 02

    Avisar al consulado del país del entierro

    Desde el primer día. Le indica qué documentos exige su país para recibir el cuerpo y, según el país, expide el salvoconducto mortuorio.

  3. 03

    Hacer traducir y legalizar el certificado de defunción

    Traducción jurada la mayoría de las veces, a veces apostilla: el consulado indica lo que exige.

  4. 04

    Obtener la autorización de traslado del cuerpo

    Al salir de Francia, la concede el prefecto del departamento donde se cierra el ataúd; la funeraria suele solicitarla. Para un regreso a Francia, la embajada o el consulado de Francia autoriza la entrada del cuerpo.

  5. 05

    Prever los cuidados de conservación

    Suelen exigirse para un traslado internacional, por el país de llegada o la aerolínea. Organícelos pronto.

  6. 06

    Encargar un ataúd hermético

    Para un traslado en avión desde Francia, es obligatorio un ataúd hermético (caja metálica). Guarde su certificado de conformidad: la aerolínea y la aduana lo pedirán.

  7. 07

    Reservar el transporte aéreo

    No todas las aerolíneas aceptan este transporte, ni todas vuelan a cada destino. Compruébelo antes de pagar nada.

  8. 08

    Organizar la recepción a la llegada

    Alguien debe recibir el cuerpo, cumplir los trámites de aduana y asegurar el traslado hasta el lugar del entierro. Es el paso que se olvida.

  9. 09

    Reunir la financiación

    Los gastos corren a cargo de la familia. Compruebe primero un seguro de repatriación (seguro de viaje, algunas tarjetas bancarias), el seguro de decesos y el empleador.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta repatriar un cuerpo?

Normalmente varios miles de euros, según la distancia, la aerolínea y los trámites. Los gastos corren a cargo de la familia, salvo que un seguro los cubra.

¿Se pueden repatriar las cenizas en lugar del cuerpo?

Sí, y es más sencillo. Al salir de Francia, el traslado de las cenizas lo autoriza el prefecto del lugar de cremación o del domicilio del solicitante. Compruebe antes que la cremación respeta la voluntad y la religión del difunto.

¿A quién contactar primero?

Una funeraria habilitada para traslados internacionales y luego el consulado del país del entierro. Ambos le dirán lo que exige el país de llegada.

¿Cuánto tiempo hay que contar?

Varios días como mínimo, a veces más de dos semanas: las autorizaciones y la búsqueda de un vuelo son lo más largo. Empezar el mismo día ahorra tiempo.

Los nueve trámites, seguidos con la familia

En su expediente Milele, estos trámites se añaden solos en cuanto el país del fallecimiento y el del entierro son distintos. Todos ven lo que está hecho y pueden encargarse de algo.

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Fuentes oficiales

Actualizado el 23 de octubre de 2026. Esta guía resume los trámites habituales; no sustituye el consejo de un notario, un abogado o la administración de su país. Cómo redactamos nuestras guías